viernes, 20 de junio de 2014

El estudiante de Salamanca I



En esta ocasión, hablaremos de una obra del Romanticismo del autor José de Espronceda, quien tiene influencia neoclasicista antes de entrar en contacto con el Romanticismo y comenzar sus obras más personales e independientes, El estudiante de Salamanca, sobresale este poema largo, además de El diablo mundo. El amor es su principal inspiración temática.
Me centraré en la primera y segunda parte de la obra, donde analizaré la actitud del protagonista y de la bella mujer a la que enamora y abandona hasta que esta muere de pena en los brazos de su madre.
En El estudiante de Salamanca encontramos similitudes con el Don Juan Tenorio, inspirada en el Burlador de Sevilla. Todas comparten el protagonista bello, atractivo, insolente, altanero, irreligioso, cruel, arrogante, irónico, bravo y altivo que en este caso es Don Félix de Montemar: <<Segundo don Juan Tenorio/ alma fiera e insolente,/ irreligioso y valiente, / altanero y reñidor, / siempre el insulto en los ojos...>> ; también comparten a la mujer joven y bella de piel blanca ojos azules, inocente y enamoradiza, que muere por pena de amor al verse abandonada al día siguiente por Félix de Montemar.
<<Bella y más pura que el azul del cielo
con dulces ojos languidos y hermosos,
donde acaso el amor brilló entre el velo
del pudor que los cubre candorosos;
rayos de luz brillantes y dudosos,
ángel puro de amor, que amor inspira,
fue la inocente y desdichada Elvira>>.
Esta obra es una de las más características del Romanticismo puesto que el amor ocupa el lugar principal. Es un amor apasionado e imposible de alcanzar. Encontramos también preocupación por el tema religioso, la muerte, motivos políticos y sociales.
Consta de cuatro partes y como he mencionado más arriba, me centraré en las dos primeras;
La primera parte, que comienza con unos versos de Don Quijote y que dicen así: <<Sus fueros, sus bríos, sus premáticas, su voluntad>>.
Esta primera parte es un prólogo en donde conoceremos a los protagonistas, Don Félix de Montemar y Elvira.
En la segunda parte, en la que también comienza con una cita, en esta ocasión a Byron, <<...Except the hollow sea's. Mourns o' er the beauty of the Cyclades>>, podemos observar que todo gira en torno a Elvira y las quejas de amor. Cayó en las redes de Félix como tantas otras mujeres lo hicieron también. Esta vez, el amado le prometió que si se entregaba a él sería su esposo, sin embargo, una vez que lo consiguió se fue dejando a una triste y desolada Elvira. Finalmente en esta parte la enamorada acaba muriendo de amor y dejando una carta en la que se despide de Félix.

Viaje fugaz con Juan Meléndez Valdés

En esta ocasión, volveremos a hacer un breve repaso de la poesía del Siglo XVIII. Me centraré en los poemas de Juan Meléndez Valdés, quien nació en Ribera del Fresno (Badajoz) y murió en el exilio, en la ciudad francesa de Montpellier, en 1817. Estudió Leyes en la universidad de Salamanca, donde conoció a Cadalso, que influyó notablemente en su concepción de la poesía. Su afrancesamiento le llevó a colaborar más tarde con el rey José I, de ahí su obligada emigración tras la Guerra de la Independencia, y su muerte en el exilio.
Meléndez es, sin duda, la personalidad poética más relevante de todo el XVIII español. Representa la madurez de la Ilustración poética. En sus obras confluyen y conocen sus calidades más altas el gusto rococó, con sus odas anacreónticas y su lírica amorosa; la poesía de factura neoclásica; y la veta prerromántica de sus composiciones filosóficas y religiosas.
En un primer momento el autor cultiva una poesía ligera y sin compromiso, con un toque de evasión y restos juveniles, en los que renuncia a versos sublimes y cantos épicos. A mis lectores es una declaración de intenciones:
Muchacho soy y quiero
decir más apacibles
querellas y gozarme
con danzas y convites.
En ellos coronado
de rosas y alelíes,
entre risas y versos
menudeo los brindis.
En los versos finales encontramos una alusión a Baco y el de Venus haciendo referencia a que dispara su flecha con la que enamora a jóvenes despreocupados. 
Pues Baco y el de Venus
me dieron que felice
celebre en dulces himnos
sus glorias y festines.
La Oda II: El amor mariposa pertenece al género de poesía rococó. Observamos como sigue la corriente Neoclásica, su tema se basa en los gustos y los placeres. El amor se encuentra reflejado a través de una alegoría a la que se le da cuerpo y forma y que se identifica con la alegría. El amor se desarrolla en el juego de la seducción: Las zagalas, al verle,/ por sus vuelos y gracia/ mariposa le juzgan/ y en seguirle no tardan/ Una a cogerle llega,/ y él la burla y se escapa;/ otra en pos va corriendo,/ y otra simple le llama...; observamos que ahí comienza el juego. Es una poesía de tipo popular de versos heptasílabos, en la que riman los versos pares con rima consonante, a excepción de los versos 22 y 24 que tienen rima asonante. 
Lo más novedoso en el Siglo XVIII es la poesía erótica que J. Meléndez Valdés introduce con su poema De Los besos de amor sin dejar de lado su poesía amorosa se introduce en esta nueva corriente. Se trata de expresar las palabras a través de la sensualidad, para que cada lector cale lo que el autor quiere decir y transmitir. En este caso, el autor describe una escena de placer entre dos personas que se quieren y se lo demuestran: 
[...] 
entonces, ¡ay!, si alguno
contó del mar la arena, 
cuente, cuente, las glorias
en que el amor me anega.
Destacan entre sus Odas A una fuente, en la que expresa su amor por la naturaleza o De la primavera, además de las anteriores comentadas en los que sigue como modelo a Garcilaso y Fray Luis de León. Más tarde por influencia de Jovellanos, trata temas filosóficos de carácter moral y social como es el caso de El filósofo en el campo, hace una alabanza a la vida campesina, una de las ideologías ilustras, y hace una critica a la vida urbana y al señorito que tiene una vida llena de lujos y de vicios, en la que rechaza la vida del clero y de la nobleza por los privilegios que tienen. Alaba la justicia social a través de largos versos y llenos de reflexiones filosóficas sobre el hombre y el universo. 
[...]
¡qué mal al pobre el cortesano juzga!
¡Qué mal en torno la opulenta mesa,
cubierta de mortíferos manjares, 
cebo a la gula y la lascivia ardiente,
del infeliz se escuchan los clamores!
Él carece de pan; cércale hambriento
el largo enjambre de sus tristes hijos,
escuálidos, sumidos en miseria;
[...] 

I Congreso liberal, Francisco Goya

Francisco José de Goya y Lucientes nació en Fuendetodos, en 1746, y murió en Burdeos, Francia, en 1828. En 1808, la invasión de España por las tropas napoleónicas colocó al artista en una situación delicada, ya que mantuvo su puesto de pintor de corte con José Bonaparte. Pese a todo, no se privó de plasmar los horrores de la guerra en obras como El 2 de mayo y Los fusilamientos del 3 de mayo, que reflejan los dramáticos acontecimientos de aquellas fechas en Madrid. Además, en los sesenta y seis grabados de Los desastres de la guerra (1810-1814), dio testimonio de las atrocidades cometidas por los dos bandos y acentuó visualmente la crueldad de la guerra como protesta contra ella lanzada a la posteridad desde la impotencia.

En sus obras de tema social, Goya ataca sistemáticamente los problemas económicos, sociales y políticos más acuciantes de España: los vicios del clero, la incultura de gran parte de la nobleza, la estúpida y bárbara represión inquisitorial, los excesos de la guerra y la violencia, la prostitución y la explotación de la mujer, el oscurantismo y la superstición. En estos trabajos Goya se muestra como un hombre ilustrado, amante de las libertades y auténtico humanista. Méritos que permiten alzarlo hoy al puesto de honor de la fecunda Ilustración española, ganado con su pincel y con su incisiva pluma, a través de su obra plástica y de los acerados títulos y rótulos con que bautizó sus creaciones gráficas.

En el I Congreso liberal pudimos observar una gran variedad de obras de Goya de disparates, que fueron realizadas para protestar contra el absolutismo, como podemos observar en el Disparate volante: "La libertad es raptada por los serviles y transportada por el monstruo del absolutismo.

Como bien podemos comprobar, en las obras de Goya representa los daños que sufren los hombres, mujeres y niños en esa época, época en la que los que defienden la libertad son aplastados por las fuerzas del absolutismo, así pues, a través de estos disparates el artista pretende animar a los suyos a conseguir esa libertad que tanto ansían y por la que luchan. Entre ellos podemos destacar al Disparate de miedo donde se refleja una persona cubierta con una especie de túnica y a unos liberales asustados de esta persona, que como es sabido, representa al absolutismo existente en aquellos tiempos.





domingo, 8 de junio de 2014

Amores de Ana Ozores

La Regenta es una novela de Clarín publicada entre 1884 y 1885. Novela del naturalismo y realismo progresista. Se encuentra dividida en dos partes: la primera parte del capítulo 1-15 y la segunda parte del capítulo 16-30.

La primera parte, narra los personajes, ambiente  durante tres días, 2, 3 y 4 de octubre. En esta parte se puede conocer el temor de la Regenta que ocasiona “la crisis nerviosa”, su infancia fue dura ya que su madre murió a darle a luz y su padre le deja a cargo de un aya, esta intentaba seducir a su padre y como no lo consiguió su ira la pago con Ana, un día Ana desaparece con Germán, un amigo y vecino suyo, pasan la noche en una barca, a la mañana siguiente los encuentra y se pone en juicio lo ocurrido allí. Ana comienza a ser juzgada hasta tal punto que no sabe la verdad, tras la muerte de su padre, ya en edad más adulta, Ana está a cargo de unas tías solteras y se compromete con don Víctor Quintanar, que al menos le saca treinta años de edad pero que por entonces no se notaba la diferencia, se trasladaron a Vetusta porque Víctor asumió el papel de regente. Para él, Ana la considera una hija suya, Ana añora la figura familiar, causa de su malestar. Aparece el Magistral, don Fermín de Pas, que será el confesor de Ana y le llevará por el sendero de la religión mística, pero no hay duda de que este joven se siente atraído por la Regenta. Se narra la vida del Magistral y deja en dudas los actos cometidos en un pasado. Por último, en esta parte también aparece la figura de don Álvaro Mesía, el don Juan de Vetusta, aunque ya demasiado mayor, pero que no deja de seducir y enamorar.

La segunda parte, narra el argumento de la vida de Ana Ozores durante tres años. Los episodios más importantes son: Ana asiste el día de los santos a ver la obra del Don Juan Tenorio, esto le provoca que se identifique con doña Inés, pura, casta, religiosa, al día siguiente el magistral es enterado de esto y hace llamar a la Regenta, le advierte sobre los malos actos cometidos; Ana comienza las lecturas religiosas y quiere que su marido se convierta mediante las lecturas, Ana es invitada al casino para el baile de carnaval, esa noche baila con Mesía por orden de su marido, ella se desmaya en brazos de Álvaro, al día siguiente acude al confesionario. Llega la cuaresma y esto provoca en Ana mayor sentimiento de religiosidad, Ana promete al Magistral salir en la procesión del viernes Santo, eso forma un escándalo en Vetusta. Ana y su marido marchan de Vetusta por la situación de la muchacha, el estado de salud de Ana se va recuperando, no tiene más crisis nerviosas. En San Juan Ana invita al Magistral a la romería de San Pedro, Petra se insinúa al Magistral, creyendo que puede sustituirla por la Regenta. En otoño regresan a Vetusta, ya en la cena de navidad don Álvaro revela a la Regenta sus deseos para con ella, comienza su romance y pide ayuda a Petra para que tenga acceso a la casa, pero Petra romperá la alianza en seguida y su confidente es el Magistral, Víctor es enterado del romance de su mujer y decide combatirse en duelo con Álvaro, pero esto provoca su muerte y la huida de Álvaro, la Regenta queda sola y es despreciada por Vetusta e incluso por el Magistral.

Los diferentes tipos de amor que hay en la obra son: amor familiar, por experiencia personal, Ana no sobrevive a la ciudad de Vetusta, se siente sola, y eso se debe a su pasado, huérfana y juzgada, casada con un hombre que no tiene deseos de estar con ella y sin posibilidad de tener hijos; el amor a la religión, busca la religión como forma de evadirse y confesar sus pecados más íntimos, con la religión se libera el alma; amor a las lecturas, en un comienzo le sirve Santa Teresa como ejemplo mística pero cuando se va de Vetusta por un tiempo comienza las lecturas psicológicas, ya su padre era un gran lector de novelas, y por último el adultero, Ana se siente atraída por don Álvaro Mesía, se muestra en el capítulo del teatro cuando ve la obra de Don Juan Tenorio se lo imagina como el don Juan y ella como doña Inés o en el baile del carnaval cuando se desmaya en sus brazos, finalmente se confesará el uno al otro el deseo que tienen de estar juntos.

Las figuras masculinas que representan el amor de Ana son: Germán, tuvo con él el episodio de las barcas, ella no puede saber lo que ocurrió realmente porque se le puso en duda durante mucho tiempo, era aún muy cría y eso le causó remordimientos, es la causa de su crisis nerviosa; el resto de los personajes masculinos forma un triángulo amoroso, compuesto por: don Víctor Quintanar, marido de Ana, se diferencian en treinta años de edad, él la considera su hija y no como la figura de mujer, junto a don Fermín de Pas, padre espiritual, desde el comienzo se siente atraído por la Regenta, la considera una mujer pura, aunque el resto de Vetusta la tiene en juicio, tiene celos de don Álvaro Mesía, que forma el otro lado del triangulo, considerado como el don Juan de Vetusta, consigue que la Regenta se enamore de él. Pero finalmente ninguna de estas figuras triunfa, por un lado Quintanar muere provocado por el duelo con Álvaro Mesía por el adulterio, este huye de Vetusta por remordimiento y por otro lado don Fermín se decepciona con la Regenta debido a los celos y provoca su propia caída.  



sábado, 7 de junio de 2014

Muestra del amor divino

Leopoldo Alas, Clarín (Zamora, 1852 – Oviedo, 1901), perteneció a una familia liberal de origen asturiano. En sus obras mostraba una actitud radical que no abandonó nunca, aunque derivó del positivismo el espiritualismo en sus últimos tiempos.

Voy a comentar un fragmento de la obra La Regenta, publicado entre 1884 y 1885. El fragmento que voy a comentar pertenece al capítulo XXVI, es decir, pertenece a la segunda parte de la obra, ya entra en materia la vida de la Regenta con respecto a su marido Víctor Quintanar, Álvaro Mesía, el Magistral Fermín de Pas y la propia Vetusta. El fragmento comienza por <<El jueves Santo llegó con una noticia que había de hacer época en los anales de Vetusta…>> hasta  <<Una hora antes de obscurecer salió la precisión del Entierro de la iglesia de San Isidro>>.

El jueves Santo se difundió la noticia de que Ana Ozores va a dar ejemplo a Vetusta saliendo en una procesión y descalza, correspondiente al día siguiente, viernes Santo, “el entierro de Cristo”, tiene que cumplirlo porque se lo prometió al magistral y para ella significaba un voto sagrado, ejemplo de religiosidad. La Marquesa consideraba que ese gesto significaba una locura y no de religiosidad, lo valoraba como un espectáculo que iba a dar ella a Vetusta, sorprendente porque es ella la que se ofrece y siendo tan recatada siempre con sus hechos, pero lo que más les sorprendieron a la Marquesa, Rufina y Obdulia fue la postura que tomó la Regenta al ir descalza durante el recorrido de la procesión, es un ejemplo de cristianismo y humildad según la mística protagonista, pero aun así la Marquesa seguía viéndolo como un acto de diablura. De repente aparece el Marqués junto a don Víctor Quintanar, el cual se muestra apenado. Él también quedó sorprendido por la postura de su mujer, pensando que ya no era tan mística como Santa Teresa, pero él no se podía negar al deseo de su mujer, ya que para Ana significa un compromiso con la religión, pero aun así la considera una pobre loca. Era un hecho sorprendente porque jamás en Vetusta, una mujer y tan importante como es la regenta que está en boca de todos, haga ese cometido. Don Víctor al escuchar que su mujer iba a ir descalzada no solo se sorprende sino que se negó, era un acto absurdo que le iba a poner en ridículo, pero sabía perfectamente que la decisión de Ana era irrevocable.

Para el Magistral este día era triunfal, lleno de gloria, Vetusta estaba sometida y sus enemigos tenían que callar, sin embargo Ana cuando amaneció aquella mañana, sentía miedo y pudor, pensaba al igual que su marido, estaba siendo una loca, pero recordó la promesa que le había hecho al Magistral. Pudo recordar que en Zaragoza ella vio a una mujer, vestida de nazareno, también descalza e iba detrás de Cristo, juró hacer lo mismo que aquella mujer. Eso no significa otra cosa que ser críticada por Vetusta, desprecio de todos y por ella misma. Doña Petronila, se ofrece para hacer el traje de nazareno para doña Ana, pero aquel día deseó que no saliese aquella procesión. Ana pensaba en su marido, lo que iba a realizar era una ofrenda para él, como forma de piedad para conservar el honor, aquel día no tenía entusiasmo cosa que en días anteriores lo estuvo asimilando con admiración, no le acompañaba ni la fe, la imagen que podía dar a Vetusta, le superaba por completo, solo pensaba en que aquel acto era un escándalo. No llovió, así que pudo salir la procesión de Entierro de la iglesia de San Isidro.

El narrador está en tercera persona, heterodiegético, es omnisciente y su focalización es externa. Clarín narra y describe absolutamente todas las ideologías de los personajes de Vetusta a las habladurías, en especial el de la protagonista, Ana Ozores, como ya he comentado anteriormente, Ana se ofrece a hacer el acto de religiosidad, pero en el mismo día duda de poder hacerlo por lo que pueda pensar Vetusta de ella y de sí misma, importancia de la honra, a partir del momento en que se entera Vetusta del cometido que va a hacer Ana se desencadena diferentes opiniones:  

Se puede comprobar como hay tres tipos de actitudes en este fragmento: Marquesa y Quintanar, lo considera un hecho de locura que da de hablar para el pueblo de Vetusta; Obdulia, que en parte siente envidia del gesto de Ana por su atrevimiento y Petronila, que considera a este acto un gesto de religiosidad, un ejemplo para la ciudad, pero que no desea que salga al final.

Los temas del fragmento son: la religiosidad, actitud que toman los cristianos para sentirse liberados del pecado, el compromiso con la vida religiosa, la honra, principalmente se refleja en Quintanar por no poder hacer nada porque es decisión de su mujer y Vetusta juzga a Ana por ese acto de religiosidad pero también de condena, el orgullo que siente el Magistral, es su día y no puede ser juzgado por sus enemigos y la vergüenza que siente Ana porque se pone en boca de Vetusta, aunque haya sido ella la que se ha ofrecido.



jueves, 29 de mayo de 2014

El cuento presente en el Romanticismo

Los cuentos literarios de la época del Romanticismo se identifican por ser breves de linaje cervantino, pasa a difundirse en periódicos. Los cuentos tratan temas anecdóticos, histórico, narrativo, fantástico, amoroso, aventureros, trágicos, costumbrista, humorístico, morales.

Borja Rodríguez Gutiérrez tiene una estructura para sus relatos se basa en: introducir en la narración recursos y formas procedentes del teatro, es decir, narrador en tercera persona, omnisciente, frecuentemente interviene para hacer un resumen de la obra en sí y da juicio propio.

A continuación, voy a tratar dos cuentos románticos para compararlo con un tema en concreto, el amor.

Una nariz. Anécdota de carnaval por Manuel Bretón de los Herreros

Amor desengañado

Se plantea como un cuento amoroso, cortejo e insinuaciones, pasa a ser un amor desengañado que lo lleva hasta la ironía y por último es moralizador, constata una enseñanza.

El cuento narra una historia de una noche de fiesta en carnaval, disfraces, máscaras…, un hombre, poeta, tiene deseos de conocer a una mujer, está encandilado por su voz, sobretodo por las palabras que salen de su boca, la mujer ya advierte desde un principio que si se quita el antifaz, el poeta se sorprenderá y querrá huir, le dirá: <<a los pies de usted>>, pero el poeta cegado por su voz y por lo poco de físico que ve de ella, le asegura que será imposible. Comienza un cortejo amorosa, en el que el poeta insiste en descubrir cómo es ella y ella evita el descubrimiento. Finalmente la mujer se destapa la cara por convicción del poeta. El hombre se queda anonadado, queda impactado por su gran nariz, incluso asegura que no tiene comparación con la nariz del soneto de Quevedo “Érase un hombre con una nariz pegado". El poeta descubre que no es real, la nariz es postiza y quiere disculparse por sus malas actitudes, pero se hace demasiado tarde, aparece como ella se agarra a su novio y termina fríamente diciéndole a lo lejos: <<beso a usted la mano>>.

Este cuento, se puede comparar con Don Juan Tenorio o El estudiante de Salamanca, con semejante proceso narrativo: proceso de enamoramiento, abandono y disculpa o arrepentimiento. La fecha es clave para definirlo como una etapa de festejo y liberación amorosa, cortejos, piropos…, la nariz es un símbolo clave de ridiculez y la causa del arrepentimiento, por eso <<a los pies de usted>> símbolo de perdón, este final se relaciona con la muestra de don Juan Tenorio a doña Inés.

La peña de los enamorados por Mariano Roca de Togores, Marqués de Molins

Entrega de la vida por amor

Mientras que en este cuento de principio a fin es amor romántico.

Trata de dos amante una mora, Zulema y un cristiano, Don Fadrique de Carvajal, intentan huir debido a que el padre de ella rechazaría a su amado por ser su criado, tienen distintos linajes. En pleno Agosto en la ciudad de Granada hacía un calor espantoso, debido a esto tuvieron que parar para descansar en un peñasco, el padre a sabiendas de la huida de su hija fue a su búsqueda. El padre consiguió dar con ellos, el amante le dijo a su amada que se entregase porque ella no iba a resultar herida de ser así, pero ella no quiso hacer caso <<si mueres tú, yo moriré contigo>>. Finalmente los cuerpos de los amantes estaba juntos y el alma de la amada se compara con una paloma herida por quien tantas veces juró al amado morir luchando.

Este cuento es completamente romántico, se asemeja al final de la historia o leyenda de los Amantes de Teruel, los personajes dan la vida el uno por el otro, luchan por su amor. En el texto aparece como figura clave la paloma, representación de la mensajera de la paz o también se le representa a la diosa Afrodita, diosa del amor, mediante este símbolo. El peñasco donde se sienta, es el lugar donde transcurre la tragedia y de ahí que proceda el nombre del título.
   



<<Constancia que se empleara mejor en otra batalla, y les fuera bien contada la muerte si la padecieran por la virtud y en defensa de la verdadera religión y no por satisfacer a sus apetitos desenfrenados>>.

domingo, 25 de mayo de 2014

Vuelta a la poesía del siglo XVIII

La estética de la poesía del siglo XVIII se dividen en: poesía barroca, continúa con la tradición del siglo pasado, como modelos de Góngora, poesía amorosa y mitológica, y Quevedo, poesía moral y satírica y poesía ilustrada o neoclásica, de carácter didáctico-filosófico y sensible, comienza a cultivarse la poesía amorosa.
Centrándome en la poesía amorosa, dentro de la estética del Rococó, las características para su formación son: tono suave, léxico cortesano, arcaizante, lenguaje sensual, delicado, pulido, artificioso, juguetón y elegante. El tópico que se marca en esta estética es “Locus amoenus”, lugar deleitosa, cántico al amor, a la belleza femenina y a los placeres de la vida.
<<El chichisbeo>> de Eugenio Gerardo lobo, es un ejemplo de poema donde se refleja que la sociedad femenina en el siglo XVIII, se dedicaban tan solo a las tareas domésticas y con muy poca frecuencia salían de sus casas, si salían tenían que ser acompañadas por galanes. La propia palabra chichisbeo significa: galanteo, obsequio y servicio cortesano asiduo de un hombre a una dama. En el primer fragmento, se refleja el cortejo, acompañamiento del galán a la mujer, retrotrae la relación de la dama, caprichosa, favorecida por sus caprichos, es escandaloso y por ello es condenado por moralistas, religiosos en tiempos de la Inquisición.

Es señora, el chichisbeo
una inmutable atención,
donde nace la ambición
extranjera del deseo;
ejercicio sin empleo,
vagante llama sin lumbre,
una elevación sin cumbre,
un afán sin inquietud,
que no siendo esclavitud,
es la mayor servidumbre.                                                                                                                                
Este poema se asemeja con el poema que ya comenté anteriormente <<El abanico>> de Meléndez Valdés, amor cortesano, son poemas Neoclásicos o Ilustrados, influenciados por la estética del Rococó.
Otro poema a comentar es <<El arte de las putas>> de Nicolás Fernández de Moratín, sigue siendo de temática amoroso, pero se clasifica dentro de la literatura erótica, debido a la censura de la Inquisición este poema no pudo ser publica en vida del autor. Aparece la figura de Venus en representación del amor, deseo carnal, ya que el poema trata de los oficios de las mujeres que se dedican a la prostitución, otros elementos que aparecen en el poma son: néctar, dinero, oscuridad, viento, caza, astucia, lujuria, mentira, carne, celos y envidia, elementos muy propio de literatura de amor pasional o carnal. Este poema sigue siendo Neoclásico o Ilustrado, estética Rococó.    
Por último, en el poema <<La Revolución Francesa>> de José Marchena, va a parecer el amor como un amor patriótico o nacional "las furias de la patria", lucha por la libertad y derrota del absolutismo. Se hace referencia en el poema a seres mitológicos, mito de la edad de Oro, país del progreso, defensa de sus derechos de libertad. La lira, es un elemento armónico muy romántico, figura por el que se representa al dios Apolo, también a Apolo se le representa por la luz, la luz es un elemento de la ilustración que se refiere a la ración, la tropa de pastores son los que escuchan esta armonía, se hace referencia al tópico de “Locus amoenus”, lugar deleitoso, normalmente este tópico se reflejaba en la literatura pastoril. Poema Neoclásico o Ilustrado, filosófico.  

Suena tu blanda lira,
Aristo, de las Ninfas tan amadas,
Cuando a Filis suspira,
Y en la grata armonía embelesada
La tropa de pastores
Escucha los suavísimos amores.