El cuento del Romanticismo da cabida a temas históricos-legendarios, de amor, fantásticos, de aventuras, trágicos, costumbristas, morales, religiosos, e incluso de tema popular, puesto que opta por escenas medievales pero no renuncia a dar cuenta del mundo moderno, ya sea de forma seria o humorística.
Las innovaciones, según Borja Rodríguez, suelen consistir en introducir en la narración recursos y formas procedentes del teatro, pues resulta ampliamente mayoritario el narrador en tercera persona, omnisciente, quien en muchas ocasiones interviene en la acción para resumir los orígenes de los personajes, introducirse en su mente y transmitir al lector los pensamientos más íntimos. Es muy frecuente el narrador que hace juicios de valor y da opiniones. Sin embargo, también es frecuente el narrador prototípico del costumbrismo, que se presenta a sí mismo como de edad avanzada y se dirige al lector para indicarle lo sustancial y llamar la atención sobre las enseñanzas morales de lo que cuenta. Tampoco es innovador el tratamiento temporal. La mayor parte de las veces la narración se hace mediante una sucesión cronológica de escenas, que se fijan en los puntos fundamentales de la acción, con mayor tensión y carga dramática.
A continuación, y tratando el tema del amor pasaré a comentar uno de los cuentos de lectura obligatoria que está en la Antología del cuento romántico, comparándolo con una obra clásica del dramaturgo, poeta y actor inglés, William Shakespeare, considerado el escritor más importante en lengua inglesa y uno de los más célebres de la literatura universal.
Este cuento del Romanticismo se podría comparar con la trágica historia de amor de Romeo y Julieta, William Shakespeare, en la que dos jóvenes se enamoran a pesar de la rivalidad existente entre sus familiares. Deciden casarse de forma clandestina y vivir juntos, al igual que quieren hacer Zulema y Fadrique cuando ella le dice a él: <<Dime: ¿falta mucho para tu tierra? Allí seré esposa tuya, ¿no es verdad?>>; Romeo y Julieta al no poder estar juntos y compartiendo la vida el uno con el otro también se suicidan, como en el momento en que la princesa mora dice: <<¡Si tú mueres, muramos juntos, morir gozando!>> antes de precipitarse al vacío.
Observamos que en las dos obras el tema principal es el amor prohibido, aunque siempre triunfa el amor de forma trágica.
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