En esta entrada, me centraré en la tercera y cuarta parte de la obra de José de Espronceda, El estudiante de Salamanca, volviendo a hacer el recorrido de las características que se observan en Don Juan Tenorio de Zorrilla y esta obra a comentar.
Como ya hemos visto anteriormente, el poema de Esproceda recoge algunos tópicos del Romanticismo, el amor imposible, la irreligiosidad del protagonista, la muerte o la visión del entierro.
El poema comienza con la descripción de Salamanca, de Don Félix y de Doña Elvira y continúa con la muerte de Doña Elvira.
La tercera parte del poema comienza con un cuadro dramático, y una cita de Moreto, San Francisco de Sena:
<<Sangento. ¿Tenéis más que parar?
Franco. Para los ojos.
..........................................................
Los ojos sí, los ojos: que descreo
del que los hizo para tal empleo.
En las escenas I y II vemos a un Don Félix que apuesta y pierde hasta el retrato de Doña Elvira. En la escena III entra en acción Don Diego, el hermano de la protagonista, quien reta a Félix de Montemar a duelo para vengar a su hermana.
<<¡Es su esposo!, los ecos retumbaron.
¡La esposa al fin que su consorte halló!
Los espectros con jubilo gritaron:
¡¡Es el esposo de su eterno amor!!>>
Don Félix sigue con su actitud prepotente, llegando a burlarse de Don Diego cuando aparece para comunicarle que debe casarse con Elvira. El espectro femenino alarga la mano para tomar la del hombre que siente miedo al notar el frío y le quita el velo. Con más horror descubre que la persona que le ha acompañado durante todo el camino es un esqueleto, y aún queriendo huir, la mujer lo besa. Don Félix muere en ese instante.
No hay comentarios:
Publicar un comentario